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Tipos de Lamparas

Las tradicionales lámparas halógenas comunes le están dejando paso a soluciones tecnológicas más acordes a los tiempos que corren. Desde hace varios años la palabra xenón está cada vez más asociada a los autos. Las ventajas de las nuevas tecnologías seducen desde siempre a las automotrices y la “luz de xenón” no es precisamente la excepción. El desarrollo del gas xenón para su aplicación en el mundo del motor conlleva muchas ventajas, que se supone harán que en un futuro no muy lejano el 100% de los autos lo traigan de serie, debido a que poco a poco gana espacio en el mercado enriqueciendo las prestaciones de las lámparas halógenas o en su estado más puro.

Su funcionamiento dista mucho de ser similar al de las halógenas. Una de las grandes diferencias es que el bulbo micro-descargado de iluminación de un sistema “Xenón HID” (High Intensity Discarge) no tiene filamento y en cambio contiene en su interior una mezcla de gases –principalmente gas xenón- que al recibir una descarga eléctrica de alta intensidad -aproximadamente 23000 volts- explotan molecularmente generando una luz blanca muy brillante, superior en un 300 % a la generada por las lámparas convencionales.

Rodolfo Luparello, del departamento técnico de Wega, nos amplía: “La luz blanca que se obtiene -similar a la luz que emite un flash- determina el exacto color de los cuerpos, generando un efecto óptico similar al de la luz diurna que permite visualizar mejor durante la conducción nocturna”. El tipo de luz que emite otorga mayor confort visual y produce un cansancio menor al que producen las luces convencionales en condiciones de baja visibilidad.


La clave es la cantidad de grados Kelvin que alcanza la lámpara al momento de su funcionamiento. Una halógena convencional de uso automotriz está en el orden promedio de los 3000 grados Kelvin, lo que corresponde al amarillo. Mientras que en ese caso de las luces de xenón este valor está en el orden de los 5000 a 8000, correspondiente al blanco brillante ultravioleta similar a los rayos solares.

Si tenemos en cuenta que los rayos ultravioletas son los que mejor le permiten al ojo humano ver los cuerpos inanimados, en este caso señales viales y marcaciones carreteras, encontraremos las razones por la que se considera que es una luz verdaderamente segura.

Otra de las ventajas es que consume sólo 35 watts, requiriendo un valor muy bajo de amperaje para su funcionamiento. Una lámpara halógena común para generar 100 watts de potencia necesita una corriente de 8.3 amperes mientras que el sistema de xenón para generar 35 watts de potencia y obtener una luminosidad 300% superior sólo requiere 2.9 amperes. El ahorro de energía otorga un beneficio extra al mejorar el funcionamiento de otros componentes eléctricos del auto. Y en cuanto a la potencia, el consumo de un alternador en un automóvil equipado con lámparas halógenas comunes de 100 watts de potencia es de aproximadamente 8 HP, mientras que en el mismo vehículo con equipamiento xenón requiere el 40% menos, valor que se traduce en un ahorro de 3.2 HP, que por supuesto repercute en el consumo de combustible.

En lo referente a su duración, rondan las 2500 horas de uso, mucho más que una común. El secreto es que desde el punto de vista óptico la lámpara está permanentemente encendida pero en realidad el 90% del tiempo está apagada. ¿Cómo es eso? El ojo humano registra intermitencias inferiores a las 50 por segundo, y en este caso lo hace 10.000 en un segundo.

El valor de los kits arranca en 1400 pesos aproximadamente y llegan a superar los 2000 según marca y características técnicas. El tiempo de trabajo para su instalación ronda las 2 horas. Además de cambiar las lámparas se debe agregar un balastro y cambiar algunos cables. Por supuesto que el kit trae todos los elementos necesarios, hasta los tornillos para amurar la totalidad de los componentes.


Todos los autos no llevan el mismo kit si se quiere tener xenón en las luces bajas y altas. En los automóviles equipados con lámparas de alta y baja por separado, se necesita un kit por lámpara, teniendo que instalar dos si se pretende contar con las bondades del gas en todas las funciones. Para no hacer eso los vendedores e instaladores recomiendan instalar el kit en la baja, que por razones obvias es la más utilizada. Para los automóviles equipados con alta y baja en una misma lámpara se debe instalar el kit Bi-Xenón, algo más caro que el común, pero mucho más barato que la suma de kits comunes.

Pero el mercado también ofrece variantes que se ubican entre las lámparas halógenas tradicionales y el xenón. Una opción son las lámparas halógenas con xenón que gracias a esa combinación logran ofrecer una luz más blanca que evita la fatiga al manejar porque su luz es la más parecida a la del día. Estas lámparas contienen en su interior un 90% de xenón, que convive con la estructura de la halógena común. Una de sus ventajas es que ofrecen una performance superior a su consumo. Por ejemplo una lámpara que requiere 55 watts ofrece un rendimiento equivalente a 85 watts.

Otra opción son las de “plasma”, que son ideales para lograr una mayor distancia de visión, porque aumentan la visibilidad en la distancia de visión más crítica, que va desde los 50 hasta los 75 metros delante del vehículo. Éstas están compuestas por un 60% de xenón, un 30% de criptón y un 10% de gas estabilizante. Otorgan un 50% más de luz -y más blanca- con el mismo consumo que las halógenas comunes. Además aumentan la distancia de visión hasta 20 metros. En definitiva aportan mejor iluminación y realzan el aspecto del auto. Las lámparas halógenas plasma y xenón están en el orden de los 4000 grados Kelvin -correspondiente al color blanco- y así se rankean entre las halógenas tradicionales y el costoso xenón. El valor de las lámparas en el mercado local arranca alrededor de los 30 pesos y llegan hasta poco menos de 100, y según Gabriel Villario, titular de Over Filt -distribuidora que tiene entre su oferta las lámparas- “El secreto del éxito de las lámparas de xenón y plasma es la excelente relación entre precio y prestaciones. Por menos de 3 veces el valor de una lámpara halógena se obtiene un rendimiento y una estética muy cercana al kit de xenón”.

Audi, a la vanguardia

Como siempre, las grandes marcas buscan diferenciar sus productos y en el tema luces Audi trabaja sobre un desarrollo innovador. La marca de los cuatro anillos desarrolló y comenzó a equipar algunos de sus modelos con el “Audi Adaptive Light”. El desarrollo de la marca germana se basa en faros LED que utilizan para alumbrar diodos luminosos de alta potencia. Una de las ventajas de este sistema es que los LED necesitan menos espacio de montaje, lo que le permite a los encargados de diseño del auto acomodar las luces con una gran libertad en la parte frontal o trasera del vehículo.

En cuanto a la economía, los LEDS necesitan la mitad de energía que las lámparas incandescentes a la vez que su vida útil es muy larga y llega a doblar a la estipulada a la del vehículo, por lo que en la teoría nunca debería ser reemplazada. Por eso el diseño del faro prescinde de diseño alguno para su recambio. Su forma de construcción es compacta y robusta, no emite irradiaciones UV y su tensión de servicio es muy baja. Tiene una gran facilidad para variar su flujo luminoso y es ideal para aplicaciones adaptadas a cada situación. La intensidad luminosa puede ser alterada con facilidad en un amplio rango variando el suministro de tensión-.

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